Transnacionalismo político desde Bélgica: movimientos sociales organizados por activistas mexicanas.

Larisa Viridiana Lara-Guerrero
Institute Convergences Migrations Universidad de Lieja.
larisavlara@gmail.com

Artículo publicado por MOVIMIENTOS.
Revista Mexicana de Estudios de los Movimientos Sociales,
Vol. 3, Núm. 1, enero-junio de 2019

 

Abstract

This essay aims at deepening the study of political transnationalism. In particular, this article analyses the implications and role of women in the formation, structure and dissemination of extraterritorial social and political movements. Based on empirical data, this essay presents an original typology that highlights the type of mobilization strategies deployed by Mexican migrants living in Belgium. In conclusion, it is established that the mobilization of Mexican women living abroad depends on their perception of insecurity and the national context of their country of origin; the available political opportunities they find abroad; the political remittances and flows of information that they maintain with the Mexican society; and finally, their skills and abilities to navigate between two social, economic and political contexts.

 

Keywords

Political transnationalism, extraterritorial activism, Mexican diaspora, women activists.

 

Resumen

Este ensayo busca profundizar en el estudio del transnacionalismo político, con referencia a las implicaciones y en el rol que las mujeres tienen en la formación, estructura y diseminación de movimientos políticos y sociales extraterritoriales. A partir de datos empíricos, este ensayo presenta una tipología original que destaca el tipo de estrategias de movilización desplegadas por las migrantes mexicanas desde Bélgica. En conclusión, se establece que la movilización de las mujeres mexicanas desde el extranjero depende de su percepción de la inseguridad y del contexto nacional de su país de origen, así como de las oportunidades políticas disponibles que han encontrado en extranjero, las remesas políticas y los flujos de información que mantienen con la sociedad mexicana, así como de sus habilidades y capacidades de navegar entre dos contextos sociales, económicos y políticos.

Palabras clave

Transnacionalismo político, activismo extraterritorial, diáspora mexicana, mujeres activistas. Transnacionalismo político desde Bélgica: movimientos sociales organizados por activistas mexicanas.

Desde 2006, México enfrenta una importante crisis de seguridad. El incremento en el número de asesinatos, desapariciones, torturas y violaciones a los derechos humanos, ha sembrado una gran indignación en la población mexicana tanto al interior del país como en el extranjero (Anaya, 2015).

En particular, algunos analistas han planteado la hipótesis de que el caso de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en septiembre de 2014, sensibilizó a la población mexicana y reforzó su compromiso político (González Villarreal,2015). Un ejemplo de esto es la reacción de los migrantes mexicanos que han organizado movilizaciones políticas y han demostrado su apoyo a las víctimas de la ola de violencia que aqueja a la población mexicana.

Estudios sobre el transnacionalismo político han subrayado que el género, la edad, el nivel de educación, el estatus migratorio y el social, el tiempo transcurrido en el extranjero y el interés en asuntos políticos nacionales, son elementos clave para comprender la movilización política migrante relacionada con asuntos políticos de su país de origen (Portes, Escobar y Walton Radford, 2007; Guarnizo, Portes y Haller, 2003; Lafleur, 2013; Lafleur y Calderón, 2011).

En general, dichos estudios han revelado que los hombres casados, mayores de 40 años y con un nivel de educación elevado son los migrantes más propensos a organizar actividades políticas transnacionales (Portes, Escobar y Walton Radford, 2007). D’Aubeterre Buznego (2005) y Bermúdez (2016) han subrayado la importancia de analizar el fenómeno migratorio desde la perspectiva de género para reconocer las oportunidades, relaciones de poder y construcciones sociales que determinan el comportamiento transnacional de las mujeres.

Este ensayo busca profundizar en el estudio del transnacionalismo político, con referencia a las implicaciones y el rol que las mujeres tienen en la formación, estructura y diseminación de movimientos políticos y sociales extraterritoriales.

A partir de este marco teórico, se reconoce el peso que los migrantes y la sociedad, tanto en el país de origen como en el país receptor, tienen en la organización de actividades políticas transnacionales.

Para ello, se tiene como base un estudio etnográfico realizado durante 18 meses en Bélgica en el cual se estudiaron las dinámicas, organización e implicaciones de los movimientos transnacionales organizados desde la capital de la Unión Europea.

Cabe destacar que, en un inicio, el estudio no pretendía estudiar exclusivamente a las mujeres mexicanas involucradas en actividades políticas; sin embargo, los resultados revelaron que la mayoría de las actividades transnacionales organizadas desde Bélgica son orquestadas por mujeres.

Las mexicanas migrantes han sido actores clave para organizar movimientos políticos transnacionales que contribuyen a procesos de democratización extraterritoriales. En este caso, su dominación en la esfera política transnacional se puede explicar por:

1) Su nivel educativo, ocupación y tiempo disponible para organizar actividades políticas;
2) Por sus intereses personales y situación familiar;
3) Por los deseos de regresar a su país de origen.

El perfil de las entrevistadas varía conforme a su edad, ocupación, estado civil, estatuto migratorio y tiempo en el extranjero (tabla 1).

 

Teóricamente, se plantea que los movimientos políticos y sociales organizados por mujeres mexicanas desde el extranjero surgen de su percepción de la inseguridad y la situación social en México; dependen de las conexiones políticas y sociales que mantienen con la sociedad mexicana, las redes personales y los recursos con los que cuentan en Bruselas para organizar movimientos, convocar a una audiencia y difundir su mensaje político.

El ensayo comienza con una revisión de la literatura sobre el transnacionalismo político y la participación política extraterritorial; explorando los estudios previos realizados para determinar el origen, los patrones, y los objetivos de la movilización política de las poblaciones migrantes (Østergaard-Nielsen,2003; Guarnizo, Portes y Haller, 2003; Lafleur, 2013; Portes, Escobar y Radford, 2007). En seguida se discute el concepto de “remesas políticas” (Piper, 2009;Tabar, 2014; Boccagni, Lafleur y Levitt, 2015) y se ahonda en su utilidad y aplicación en el estudio de la movilización política transnacional. La siguiente sección introduce la metodología y el diseño de la investigación. Posteriormente, se presentan los datos empíricos organizados a partir de una tipología que destaca el tipo de estrategias de movilización desplegadas por las migrantes mexicanas desde Bélgica. La tipología es el resultado del análisis de las tácticas aplicadas por las migrantes para sustentar su activismo político transnacional.

En primer lugar, se conciben las actividades políticas transnacionales como un alargamiento o un reflejo de los movimientos políticos organizados en México. En otras palabras, se plantea que la forma, el mensaje y los objetivos de los movimientos políticos trasnacionales organizados por las mexicanas en Bruselas es la reproducción de movimientos políticos mexicanos. En segundo lugar, se reconocen técnicas de movilización política transmigrante. Este tipo de movilización y estrategias políticas son orquestadas por migrantes que se desplazan frecuentemente entre México y Bruselas. En general, la movilidad de estos migrantes presenta nuevas oportunidades de movilización transnacional al estar en contacto directo con la sociedad de diversos territorios geográficos.

Las dinámicas de la movilización política transmigrante recaen en la iniciativa personal de los migrantes y en su determinación para alcanzar objetivos políticos y sociales tangibles a corto plazo. Finalmente, la tercera categoría de movilización política engloba las técnicas de cabildeo político y explotación de oportunidades políticas locales disponibles en Bélgica.

Transnacionalismo político y remesas políticas

El transnacionalismo político ha sido un tema de gran interés entre los expertos en migración. Una de las más grandes contribuciones, en el estudio del transnacionalismo político, es el marco teórico desarrollado por Østergaard-Nielsen (2003) para categorizar la participación política de los migrantes. De acuerdocon la autora, los migrantes pueden involucrarse en actividades políticas relacionadas con la política inmigrante, la del país de nacimiento, la de emigración, la diaspórica y la translocal (2003, p. 762). La participación en la política de inmigración engloba las actividades políticas transnacionales organizadas por migrantes que buscan mejorar la situación social, política y económica en el país de acogida. Por otro lado, el involucramiento en las políticas en el país de nacimiento se refiere a las actividades organizadas por los migrantes interesados en comprometerse en asuntos políticos de su nación. Esta categoría incluye las actividades políticas organizadas en torno a la política nacional o la política exterior del país de origen de los migrantes. La implicación en la política de emigración se refiere al diálogo entre migrantes y sus países de origen sobre su situación legal, económica y política (Østergaard-Nielsen, 2003, p. 762), mientras que el involucramiento en la política diaspórica incluye la lucha política de grupos de migrantes que no pueden participar directamente en el sistema político de su país de origen. Por consiguiente, este tipo de involucramiento extraterritorial connota una disputa política y una relación delicada entre las comunidades migrantes y los gobiernos de sus países de origen.

Finalmente, la participación en la política translocal consiste en las iniciativas políticas organizadas en el extranjero con el objetivo de mejorar la situación de las comunidades de origen locales (Østergaard-Nielsen, 2003). Este tipo de iniciativas no involucran necesariamente a los gobiernos del país de residencia o de origen (Lafleur y Martiniello, 2009).

La tipología desarrollada por Østergaard-Nielsen (2003) presenta varias limitaciones. En primer lugar, como lo explican Lafleur y Martiniello (2009), no deja en claro cómo la política translocal difiere de la política del país de nacimiento; en segundo lugar, esta tipología reduce el papel de la sociedad de los países de origen en el activismo político transnacional de los migrantes.

En efecto, esta tipología se centra en el papel de los migrantes y en el de los gobiernos tanto en el país de origen como en el país de residencia, omitiendo el impacto que tiene la sociedad del país de origen en la iniciación y en la perdurabilidad de los movimientos políticos extraterritoriales.

Por el contrario, los miembros de la sociedad de origen no son actores pasivos; de hecho, actúan como informantes clave al compartir informaciónsobre la política local y las condiciones sociales del país de origen con los inmigrantes que viven en el extranjero (Nedelcu y Wyss, 2016), puede decirse que están en constante contacto con los hechos de su lugar de origen, y es por ello que los miembros de la sociedad de origen pueden fungir un rol importante (ya sea de información, apoyo o como red) de mantener informada a la población migrante acerca de las novedades políticas y sociales en el país de origen. Una de las grandes contribuciones teóricas para entender el impacto de los intercambios, entre la sociedad de origen y los migrantes, son las remesas políticas.

De acuerdo con Piper (2009), las remesas políticas se pueden definir como las actividades, acciones e ideas que tienen como objetivo modificar las prácticas políticas del país de origen de los migrantes. La circulación de dichas ideas y prácticas políticas se originan en el contexto social tanto del país de origen como del país receptor. Asimismo, las remesas políticas están directamente moldeadas por la experiencia migratoria de los migrantes (Piper, 2009). Boccagni, Lafleur y Levitt (2015) enfatizan la utilidad del concepto de remesas políticas, ya que permite analizar los impulsores del transnacionalismo político, su origen y las dinámicas creadas por los migrantes como generadores de actividades políticas transnacionales. Es importante reconocer que los migrantes fungen un rol determinante como generadores, transmisores, transformadores y receptores de las ideas, valores y comportamientos políticos transnacionales. Como bien lo señalan Pérez-Armendáriz y Crow (2010), los migrantes tienen el poder de influenciar los procesos políticos de sus países de origen mediante tres canales:

1) Las visitas a su tierra natal,
2) La comunicación transfronteriza mantenida con sus familiares y seres queridos y
3) por las redes de información que existen entre las comunidades migrantes.

Otros aspectos importantes para considerar en el flujo de las remesas políticas, además de los canales de circulación, es la transportabilidad de las ideas y la frecuencia e intensidad de las conexiones transnacionales (Boccagni, La fleur y Levitt, 2015). Es relevante considerar que la utilización y la explotación de las remesas políticas dependen, por una parte, de su transferibilidad, pero también de la disposición de los receptores en transformarlas y procesarlas para moldear proyectos de transformación política.

Los objetivos de la movilización política también varían dependiendo de las capacidades y de los deseos de las comunidades migrantes (Koser, 2007;Van Hear y Cohen, 2016). La movilización política de las diásporas en el extranjero tiene varios objetivos. Por un lado, las comunidades migrantes buscan influenciar directamente la situación política de sus países de origen al entrar en contacto con actores políticos, organizaciones e instituciones responsables de hacer políticas públicas o acciones políticas en su país de nacimiento (Müller-Funk, 2016). Por otro lado, las diásporas buscan sensibilizar a la sociedad en el país de residencia acerca de los acontecimientos políticos que ocurren en su país de origen (Müller-Funk, 2016). Para poder influenciar la opinión pública en los países de residencia, los migrantes recurren a diversas técnicas de movilización política local. Por ejemplo, al convocar a miembros de la sociedad civil local, hacer alianzas con organismos o personajes públicos locales o al invitar a medios de comunicación locales interesados en informar sobre sus luchas políticas y sociales.
En general, el concepto de remesas políticas permite estudiar el transnacionalismo político por tres razones principales. Primero, el concepto permite reflexionar sobre la movilidad, transferencia y circulación de ideas políticas entre al menos dos regiones geográficas. En segundo lugar, este concepto reconoce la influencia que tienen las sociedades, tanto del país de origen como el de residencia, en el proceso de generación, transformación, e implementación de prácticas políticas transnacionales. Finalmente, el término de remesas políticas acentúa el papel de los migrantes como protagonistas en la formación de movimientos transnacionales políticos.

Los migrantes son los protagonistas en los procesos de transmisión de las ideas y prácticas políticas. Asimismo, son ellos los que transforman y articulan dichos mensajes políticos en acciones de cambio y activismo político transnacional. Considerando que los migrantes ocupan un papel central en la difusión de estrategias políticas transnacionales, la presente investigación propone un análisis etnográfico para comprender el comportamiento social, motivaciones e intereses detrás de las prácticas de activismo transnacional sostenido por migrantes mexicanas residentes en Bélgica. La tipología presentada en este artículo ofrece un complemento a los estudios realizados previamente, ya que analiza contextos y actores usualmente no tomados en cuenta como pueden ser las mujeres mexicanas en Europa y el uso del concepto de “remesas políticas” para capturar el flujo de ideas y prácticas políticas entre al menos dos territorios.

Metodología
Los datos presentados en este artículo se obtuvieron mediante la observación
participante en eventos políticos y sociales organizados por miembros de la comunidad mexicana residente en Bélgica, durante 18 meses. Se realizaron 14 entrevistas semi-estructuradas con mujeres mexicanas que organizan actividades
políticas transnacionales; asimismo, se asistió a eventos políticos que incluye
ron: actividades artísticas, lectura de poemas, eventos gastronómicos, posadas,
conciertos, conferencias académicas, presentaciones de libros, proyecciones
de videos, manifestaciones y eventos para la recaudación de firmas para diferentes causas. A partir de dichos métodos etnográficos, se lograron observar concretamente los procesos, los significados, las emociones e los intereses que
motivan a las activistas a involucrarse en actividades políticas (Herbert, 2000).
La fase de recolección de datos estuvo acompañada por dos grandes procesos de reflexión sobre la posición (Vivas Romero, 2017; Schwartz-Shea y Yanow, 2012) de la investigadora en el terrero y sobre la protección de los datos de los participantes (Markova, 2009). Durante todo el proceso de recolección de datos, la investigadora mantuvo una actitud reflexiva y crítica ante los fenómenos sociales y políticos que observó (Murillo y Martínez-Garrido, 2010).
Es importante mencionar que la interacción repetida con varias mujeres
de la comunidad mexicana en Bélgica fue indispensable para conocer sus actividades diarias y sus estilos de vida. Durante esta fase, la investigadora tuvo
la oportunidad de participar en las juntas de organización y preparación de

varios eventos políticos transnacionales, esto sirvió para observar las dinámicas de grupo y de organización, la división de trabajo y la interacción entre los activistas mexicanos transnacionales. Es fundamental referir que la investigadora mantuvo una postura neutra durante estas juntas, al no pronunciarse en la toma de decisiones, por ejemplo, sobre el lugar en donde se organizaría el evento, su forma, su contenido o sobre los canales de difusión. Todos los participantes dieron su consentimiento explícito y oral para participar en la investigación y se decidió utilizar seudónimos para proteger su identidad.

Finalmente, es relevante aclarar que esta investigación se enfoca en casos
individuales por dos razones principales. En primer lugar, de acuerdo con las
teorías de subjetivación (Pleyers, 2017), el individuo es la pieza central de los
movimientos sociales, ya que ellos toman la decisión sobre la forma, tamaño
y tiempo de la movilización. En segundo lugar, dichas teorías explican que
actualmente los movimientos sociales están cada vez más distanciados de las
instituciones y organizaciones formales, privilegiando así las acciones individuales y personales.
Extensión de movimientos políticos nacionales en el extranjero
Existen estudios que demuestran que la movilización política de las poblaciones migrantes está estrechamente ligada a los acontecimientos políticos que
ocurren en su país de origen (Koinova, 2013; Müller-Funk, 2016). Es decir que,
al movilizarse desde el extranjero, los migrantes tienden a reproducir movimientos políticos que acontecieron previamente en sus países de origen. Como podrá observarse en los ejemplos presentados a continuación, los movimientos organizados por las migrantes mexicanas desde Bruselas se han llegado a inspirar en forma, eslóganes y símbolos, de las movilizaciones ocurridas previamente en México.
En esta sección se analizan dos ejemplos de movilización política transnacional organizada desde Bruselas, estrechamente relacionadas a las movilizaciones mexicanas (Pleyers, 2017). Los ejemplos de movilización demuestran
que la organización, las estrategias de difusión, los mensajes políticos e incluso
los objetivos políticos están altamente influenciadas por los movimientos sociales organizados en México.
Las mujeres migrantes que han organizado movimientos políticos desde Bruselas se mantienen informadas sobre la política mexicana y mantienen una comunicación transfronteriza y constante con sus familiares y amigos, los cuales les informan acerca de la situación política México. Más allá de la importancia de las remesas políticas que influencian la naturaleza y las demandas de los movimientos políticos transnacionales, es importante reconocer que los intercambios entre los miembros de la sociedad mexicana y las migrantes México. Es importante mencionar que cada ejemplo presentado en esta sección demuestra que la concretización de los movimientos políticos depende de los recursos y de las oportunidades políticas explotadas por las mujeres migrantes liderando movimientos transnacionales.
Natalia es una joven mexicana que vive en Bruselas desde hace unos meses. Cuando llegó, no buscó activamente a otros mexicanos en la capital belga.
Al principio, uno de sus grandes objetivos era adaptarse a su nueva vida y aprender de otras culturas; sin embargo, su interés por el son jarocho la acercó a un grupo de jóvenes que practica este tipo de música cada lunes en uno de los barrios más multiculturales de Bruselas. Antes de mudarse a Europa, Natalia tenía experiencia en la participación en movimientos sociales en México:
Llegué a publicar fotos en periódicos en el movimiento de #YoSoy132. Ahí sí estaba bien prendida. Llegué a publicar en periódicos las fotos. Como que hasta ahí.
Colaborar, marchar, tomar fotos, buscar información, empapándome de lo que pasa (Entrevista semiestructurada, 24 de noviembre de 2017, Bruselas).
En México, Natalia se interesaba por los movimientos sociales y brindaba apoyo en ciertas movilizaciones; sin embargo, jamás había tenido la iniciativa de
organizar un evento político hasta que llegó a Bruselas; ahí, decidió movilizarse
en torno a la campaña de recaudación de firmas para la candidata independiente a la Presidencia para las elecciones de julio de 2018: María de Jesús Patricio,
“Marichuy”. Su entusiasmo, sus convicciones políticas y su deseo de que cambie la situación de violencia y discriminación en México, la motivaron para organizar y participar en tres tipos de eventos políticos para apoyar a la portavoz del Congreso Nacional Indígena. Natalia organizó una posada, una campaña de recaudación de firmas de cinco días y fue moderadora en una videoconferencia en donde participaron miembros del Concejo Indígena, “Marichuy” y mexicanos en más de 20 ciudades alrededor del mundo. Natalia se convirtió en auxiliar para recaudar firmas en Europa después de que una conocida en México le dijo que era posible apoyar esta causa política desde el extranjero mediante una aplicación móvil desarrollada por el Instituto Nacional Electoral (ine, 2018). La movilización política de Natalia es un ejemplo de que los migrantes que viven en el extranjero se siguen interesando por los asuntos políticos de su país de origen por sus convicciones políticas, por sus intereses personales, así como por los lazos que mantienen con la sociedad de su país de nacimiento. No obstante, es importante recalcar que la organización y la ejecución de los tres eventos dependieron concretamente de los recursos y de la red de conocidos de Natalia, de su agilidad para convocar al resto de la comunidad mexicana, y de la voluntad de otros connacionales en apoyar su iniciativa. Finalmente, el tipo de activismo político que Natalia organizó se estructura de acuerdo con normas establecidas y material producido en México. Por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral (ine) dictaminó que la fecha límite para la recolección de firmas para apoyar a los candidatos independientes a la presidencia era el 19 de febrero de 2018. Esta norma estructuró las actividades políticas organizadas por Natalia en tiempo y forma. Al contar con una fecha límite, la joven migrante diseñó una estrategia de campaña en donde convocó a la población mexicana en Bélgica repetidas veces a lo largo de tres meses.
Otro ejemplo de movilización política, estrechamente ligada a los movimientos
políticos que han ocurrido en México, es la manifestación que organizó Ana para
conmemorar el tercer aniversario de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. El 26 de septiembre de 2017, ella convocó a los miembros de la comunidad mexicana enfrente de la Embajada de México en Bruselas para recordar a
los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. La manifestación reunió a una
docena de mexicanos inconformes con la situación de injusticia y violencia en México, e incluyó una serie de mensajes políticos pronunciados por medio de un
megáfono y pancartas con retratos de los 43 estudiantes desaparecidos.
Ana es una artista que vive en Europa desde hace más de 20 años. Su conciencia política empezó desde muy temprana edad, cuando participaba en campañas de donaciones. Más tarde, se convirtió en líder estudiantil y trabajó como asistente social en una comunidad indígena de Jalisco. Siempre ha estado interesada por la situación política de México y, a pesar de la distancia, se mantiene informada por medio de periódicos, transmisiones de noticias en línea y por la comunicación regular que mantiene con sus amistades y familiares. Dos de las problemáticas que más inquietan a la cantante son la inseguridad y los feminicidios en México:
Los feminicidios en todo el país son una locura. Yo tengo hermanas, sobrinas y sufro mucho. Hoy mismo estuve llorando porque encontraron el cuerpo de una niña de trece años en Guerrero. […] Me entristece muchísimo lo que está pasando. Yo lo que puedo hacer, por fortuna, a través de las redes sociales y por ser una cantante, una actriz, un ente público, es denunciar (Entrevista semiestructurada, 22 de noviembre de 2017, Bruselas).
Los acontecimientos violentos y las injusticias de México impulsan a Ana a movilizarse desde el extranjero y organizar manifestaciones y conciertos para recaudar fondos para apoyar diversas causas. Ana utiliza la información que lee en
los periódicos, y la que le comparten sus contactos personales en México, para hacer demandas sociales y políticas desde Bruselas. Una vez que decide movilizarse por una causa, busca los permisos necesarios ante las autoridades belgas, con el fin de poder organizar manifestaciones políticas con otros mexicanos.
Es importante mencionar que Ana utiliza las redes sociales como una herramienta para convocar a otros mexicanos a las marchas, para difundir mensajes políticos y compartir noticias que considera relevantes. En general, Ana replica manifestaciones políticas que ocurren en México desde Bruselas por tres razones principales: en primer lugar, para apoyar a sus contactos personales que le piden manifestarse por alguna causa específica ante las autoridades europeas; en segundo término, porque considera que la capital belga es un lugar estratégico para hacer demandas sociales, por el peso simbólico y político que tiene el hecho de que esta ciudad sea la sede de la Comisión y del Parlamento Europeo. Finalmente, Ana se moviliza por sus convicciones políticas de denunciar las injusticias que ocurren en México y por el gran apego y cariño que le tiene a su país de origen:
Francamente, México está atravesando una situación de emergencia y, francamente, los mexicanos que vivimos en el extranjero tenemos que señalarlo y denunciarlo. […] Lo que me motiva y me saca de mi casa es la sed de justicia. Es algo que me va a mover hasta que esté muy viejecita. La sed del equilibrio. La sed por la paz es lo que me saca de mi casa, aunque esté nevando o lloviendo. Sobre todo, lo que me motiva es México. Me motiva que se acabe la injusticia en México […] Si no denuncias, eres una persona insensible y vil. A mí me parece que todo el mundo debería de estar señalando y denunciando (Entrevista semiestructurada, 22 de noviembre de 2017, Bruselas).
Ana es una mexicana preocupada e indignada por la situación de su país que,
desde hace más de 20 años, realiza manifestaciones políticas desde el extranjero. Su profesión como cantante y su amplia red de contactos personales, tanto
en México y como en Europa, le han permitido tener una posición privilegiada
para convocar a marchas, conciertos benéficos, debates políticos, entre otros.
Movilización transmigrante: experiencias entre Bélgica y México.
El segundo tipo de movilización organizado por mujeres migrantes mexicanas
desde Bruselas son las actividades políticas transmigrantes. De acuerdo con

Glick Schilleret al., “los transmigrantes son inmigrantes cuyas vidas diaria internacionales y cuyas identidades públicas están configuradas en relación con más de una nación” (Glick Schiller, Basch y Szanton Blanc, 1995, p. 48). La noción de transmigrante subraya la habilidad y la capacidad de los migrantes de navegar entre las instituciones políticas, económicas y sociales de diversas localidades geográficas. En esta sección, se analizan dos ejemplos de movilización política denominadas como “transmigrante” para lograr capturar el flujo intensivo de ideas, estratégicas y técnicas que han desarrollado e implementado las mujeres mexicanas en Bruselas. Al emplear este término, se pretende enfatizar la circulación de ideas y movilizaciones políticas de las mujeres mexicanas entre Bélgica y México que han mantenido a partir de desplazamientos físicos, comunicaciones transfronterizas y remesas políticas (Piper, 2009).

Susana es una diseñadora textil y activista política que vive en Bélgica desde hace ocho años. Después de trabajar en eventos culturales y proyectos artesanales en México, decidió mudarse a Bélgica por razones familiares y para poder ofrecer mejores oportunidades educativas a sus dos hijos. Gracias a su amplia experiencia en textiles y técnicas de bordado, Susana ha logrado incorporarse al mundo textil en Bruselas diseñando moldes y patrones. Tanto en su carrera profesional como en su trayectoria como activista social, Susana ha logrado combinar sus intereses por las comunidades indígenas y la protección de las mujeres.
Susana siempre tuvo un espíritu creativo y una necesidad de ayudar a las personas más vulnerables que viven en condiciones de marginalidad. Desde muy joven, participó en un proyecto artesanal para el rescate iconográfico de los textiles de pequeñas comunidades indígenas mexicanas. A partir de esta experiencia, Susana logró identificar muchos de los problemas sociales, económicos y de desigualdad a los que se enfrentan muchas mujeres indígenas en la República mexicana. Las condiciones de vida de dichas mujeres impulsaron a Susana a formar una asociación de la sociedad civil en México cuyo objetivo es apoyar el desarrollo de las comunidades indígenas y la protección de niñas y jóvenes por medio del fortalecimiento de la artesanía local. Desde hace varios años, Susana colabora con jóvenes bordadoras y tejedoras en México para mejorar sus condiciones de vida y laborales.
El activismo político de Susana se puede calificar como transmigrante ya que depende de sus convicciones personales y de la inter conectividad que mantiene entre México y Bélgica, pero al mismo tiempo de su habilidad económica y capacidad legal de poder cruzar las fronteras entre ambos países. En efecto, los derechos legales que Susana ha obtenido en la capital europea le han permitido acceder a nuevas oportunidades políticas (Martiniello y Lafleur, 2008), las cuales ha explotado para formar una asociación en contra de la violencia doméstica para las mujeres migrantes latinoamericanas que residen en Bélgica.
En suma, Susana es una mujer que ha sabido adaptarse al contexto en donde
reside sin dejar de manipular las estructuras sociales y políticas a su alcance
con el fin de desarrollar e implementar políticas de activismo transnacional.
Berenice es una joven bailarina profesional que vive en Bruselas desde 2009. Cuando llegó a Bélgica, buscó oportunidades para seguir bailando y
creando producciones escenográficas. Su perseverancia y experiencia en el
mundo de la producción coreográfica le han permitido trabajar en importantes producciones en México. Berenice se acercó a la comunidad mexicana en
Bélgica a raíz del movimiento #YoSoy132. Su indignación y preocupación por
denunciar lo que estaba ocurriendo en su país de origen la motivaron a formar
un pequeño grupo de cinco jóvenes activistas que organizaron manifestaciones
frente a las instituciones europeas, realizaron comunicados de prensa y cartas
de cabildeo:
Esa época de #YoSoy132 fue tan productiva que hicimos conexiones. Teníamos
tan buen prestigio que la gente de Amnistía Internacional nos contactó. Hicimos
unos eventos que salieron súper bien. Vinieron muchas personas. De ahí, pasó lo
de Ayotzinapa, pero eso fue después. Fue una época muy política. Siento que me la
pasaba mucho tiempo viendo lo que estaba pasando en México y haciendo réplicas
aquí (Entrevista semiestructurada, 8 de noviembre de 2017, Bruselas).
En un inicio, el activismo político de Berenice se centró en reproducir movimientos sociales que acontecían en México. Sin embargo, su activismo cambió en forma y en frecuencia una vez que arrestaron arbitrariamente a uno de sus familiares en México. A partir de su experiencia política replicando movimientos, Berenice logró diseñar estrategias de presión política utilizando el capital político y social que tenía a su disposición en Bélgica. Su activismo transmigrante se cristalizó en movimientos organizados físicamente en dos territorios, pero influenciados por el constante flujo de información, el intercambio de técnicas de cabildeo, y la coordinación de una red de contactos personales, tanto en México como en Bélgica.
Las técnicas de organización para la movilización política, aprendidas en

Bélgica, ayudaron a Berenice para organizar eficazmente a su familia en México y así dividir las tareas de cabildeo político, establecer contacto con los medios de comunicación, dar seguimiento del caso con los abogados y asignar los recursos financieros para lograr un mayor impacto. Durante el periodo de encarcelamiento de su familiar, Berenice se desplazó en varias ocasiones entre Bélgica y México con el fin de exponer el caso de su familiar ante las autoridades belgas y denunciar un caso más de injusticia.

Yo me vine a Bélgica a decirle a todos mis jefes que tal vez no regresaba y que yo
me había venido a buscar firmas de parlamentarios [europeos]. Tuve una suerte
ese día. Yo llegué aquí [a Bruselas] y me salí a la calle a la Comisión y al Parla
mento. […] Ese día había una feria de puertas abiertas al Parlamento y estaban
todos los parlamentarios o al menos los más importantes ahí, directamente para
hablar con todas las personas. Entonces yo me formé y les hablé del caso de mi
[familiar]. Me tomé fotos con todos. Me prometieron algunas firmas. Algunos me
las dieron, otros no. Pero yo tenía fotos. […] Llegué a México con tres firmas, una
del grupo de exparlamentarios y con dos que conseguí ese día de la feria (Entre
-vista semiestructurada, 8 de noviembre de 2017, Bruselas).
La conciencia política y la habilidad de Berenice de explotar las oportunidades
políticas que tenía a su disposición en Bélgica, le permitieron presentar documentación que demostraba que el caso de su familiar estaba siendo escuchado
en instancias europeas ante un procurador en México encargado de llevar el
caso de su familiar. Berenice está convencida de que gracias a este esfuerzo
de cabildeo transnacional y a su gran estrategia de comunicación mediática en México, se le otorgó la libertad sin ningún cargo a su familiar.
El activismo de Berenice cambió en cuanto tuvo que movilizarse para una causa en específico y que sabía que sus actividades políticas transnacionales podrían tener un peso determinante para conseguir la libertad de su familiar.
Este caso demuestra que los migrantes en el extranjero son capaces de movilizar las estructuras legales y políticas a su disposición para conseguir objetivos políticos concretos.
Los dos casos presentados en esta sección de activismo político transmigrante reflejan que los migrantes con la capacidad económica y legal de viajar, entre su país de origen y el de residencia, pueden explotar las oportunidades políticas (Martiniello y Lafleur, 2008) disponibles en ambos territorios para diseñar estrategias de movilización con un fin específico. Asimismo, se reconoce que los migrantes adaptan el capital político y social acumulado en sus vidas para diseñar estrategias de movilización política que mejor se adapten al contexto y al objetivo que tienen en mente.
Utilización del capital social y oportunidades políticas en Bélgica
El tercer tipo de movilización, presentado en esta sección, se focaliza en el análisis de las prácticas políticas transnacionales resultantes de la búsqueda y explotación de las oportunidades políticas en el país de residencia de las migrantes. Este tipo de movilización tiene como objetivo principal crear conciencia acerca de las problemáticas de los países de origen de los migrantes en la sociedad que los acoge (Müller-Funk, 2016). Debido a que este tipo de actividades se dirigen principalmente a los miembros de la sociedad del país de residencia, su forma y contenido tienden a variar.
Andrea ha dedicado toda su vida a la actuación. Vive en Bélgica desde hace 18 años y no siempre le ha sido fácil encontrar oportunidades laborales en el campo de la actuación, por lo cual ha realizado diferentes actividades como, por ejemplo, trabajar en el cultivo de rosas. Andrea es una mujer sumamente energética y alegre. Está casada con un ciudadano belga y juntos organizan actividades para apoyar diversas causas sociales en México. La forma que mejor se adecua para Andrea para concientizar a la población belga, sobre lo que pasa en México, es mediante conciertos privados en su casa:
En mi casa nosotros [ella y su esposo] empezamos a hacer conciertos para juntar

fondos para los 43 y hasta ahora sigue. Bueno ahora no sólo es para los 43, es para otras causas. Empecé en mi casa con mi esposo y mis amigos y con la gente de alrededor a organizar conciertos. En mi sala caben 40 personas. No es grande, pero todos sentaditos. Lo que he encontrado es mucha gente solidaria y artistas que se presentan en la casa con una calidad increíble y no nos cobran. Casi todos son belgas. […] Es todo un convivio y a la gente le encanta. También se les da más información, siempre de México, siempre, siempre (Entrevista semiestructurada, 2 de febrero de 2018, Bruselas).

 

Andrea ha organizado en varias ocasiones conciertos en su casa en donde expone lo que acontece en México a un público de amigos y conocidos belgas. Entre ella y su esposo hacen anuncios en neerlandés para que sus invitados conozcan lo que ocurre en su país de origen y se solidaricen con la población mexicana mediante donaciones económicas. Una vez concluido el concierto, Andrea manda el dinero recolectado a personas de su confianza en México que trabajan en causas sociales específicas o que sustentan un movimiento político afín a sus ideales políticos. En la mayoría de los conciertos, los músicos europeos que recibe en su casa se solidarizan con la causa política al prestar sus servicios gratuitamente. Los conciertos de jazz o blues, que organiza con su esposo, le han permitido informar a su círculo de conocidos sobre la situación de violencia e injusticia en México y, a la vez, recaudar fondos para enviarlos a causas con las que simpatizan. Además de los conciertos, Andrea ha hecho otro tipo de actividades con fines políticos, como, por ejemplo, recolectar firmas para denunciar injusticias, hacer campañas de información política y pegar pequeñas calcomanías con mensajes políticos.

Rosa es una mujer que llegó a Bélgica hace más de 15 años con su familia,
para poder ofrecer una mejor educación a su hijo y acceder a mejores oportunidades de empleo. Cuenta con estudios universitarios en comunicación y habla con fluidez español, neerlandés e inglés. Desde que murieron sus padres, Rosa ha limitado sus viajes a México; sin embargo, sus hermanos, primos y amigos la mantienen informada sobre los acontecimientos políticos importantes que ocurren en el país. Su interés político tiene orígenes en su historia familiar, ya que su abuelo fue un político de alto rango en México durante los años cuarenta. A raíz de esto, Rosa se ha interesado siempre por la política y ha cuestionado mucho los privilegios de la clase política mexicana. Rosa no tiene ninguna intención de regresar a México, pero se preocupa por la situación de inseguridad y violencia generalizada por la que atraviesa el país:
Ya no tengo mucha familia en México, pero sí me da cosa escuchar gente que tienen hijos de la edad del mío y que ni siquiera pueden salir a hacer absolutamente nada […]. También la cuestión de las niñas que se desaparecen. ¡Caray! ¡No puede ser! Tengo sobrinos, hijos de amigos. A mí me gustaría que esos chamaquitos tuvieran la misma libertad que tiene el mío aquí. Que los papas vivieran con la misma tranquilidad con la que uno vive aquí […]. Antes, sí escuchabas “hubo un muertito” o “un desaparecido”. Ahorita yo no conozco a una sola persona de mis paisanos que no tenga un amigo cercano o un familiar al que no le haya pasado algo feo. Ni uno. A todos les ha pasado. O los asaltaron, o les violaron a una pariente, o les secuestraron a alguien, o les llamaron para extorsionarlos. De verdad, yo no conozco a nadie. Yo creo que la gente está despertando más. Y lo que yo espero es que también la gente que vivimos en el extranjero reaccione. Que no vivamos en la burbujita de “acá estoy tranquilo”, sino al contrario, interesarnos más por lo que está pasando allá (Entrevista semiestructurada, 2 de diciembre de 2017, Bruselas).
La situación de inseguridad actual de México y la obligación moral de Rosa, en

poder contribuir a mejorar las condiciones políticas y sociales, la han motivado a organizar estrategias de cabildeo político con autoridades belgas y europeas.

Yo soy más de las que me gusta ir con los políticos. Hablar con los políticos. Ya lo hemos hecho. Nos juntamos con varios de los parlamentarios, les entregamos cartas, les entregamos información que ellos no tenían de primera mano. Hacer el trabajo de lobbying [cabildeo político], eso me gusta más que ir a protestar frente a la embajada. Es muy respetable y alguien lo tiene que hacer. Esto de las protestas. […] Pero yo soy más de mejor agarro un tema, me escribo una carta, me busco fuentes, hago una cita con un político y voy y se las dejo o hablo con ello. Eso me llama la atención más y lo hago más […]. Por ejemplo, en una de esas visitas, se logró que fueran observadores de aquí [Bruselas] a México. Se logró poner en contacto con algunas ong en México […]. Yo creo que eso es muy importante, que no crean que sólo hay uno y que sólo se grita desde acá. Nosotros presentamos información a parlamentarios y hubo resultados concretos (Entrevista semi estructurada, 2 de diciembre de 2017, Bruselas).
Rosa considera que “todas las formas de activismo” son importantes (Entrevista semiestructurada, 2 de diciembre de 2017, Bruselas).
Reconoce el esfuerzo de otros mexicanos que deciden organizar manifestaciones, eventos culturales o eventos para recaudar fondos. Sin embargo, subraya que el cabildeo es una actividad sumamente importante que se desarrolla entre bambalinas. Describe al cabildeo político como una forma de activismo muy desgastante al no ver una recompensa inmediata como, por ejemplo, una nota periodística. Desde su punto de vista, el cabildeo es una actividad que toma mucho tiempo: desde conseguir una cita, preparar las reuniones con los políticos, hasta convencerlos de que los problemas de México son relevantes para Europa. Rosa ha logrado impulsar actividades políticas a favor de México al entrar en contacto directo con políticos europeos, lo que demuestra que ha aprendido a navegar el sistema político de dicho continente para conseguir organizar actividades de cabildeo a nivel internacional.
Conclusión
Este ensayo explora las actividades políticas transnacionales que han liderado

mujeres mexicanas desde el extranjero. A partir de las historias de vida narradas, se lograron identificar diversos tipos de movilización política extra territorial. En primer lugar, los movimientos que son una réplica o un alargamiento de las actividades políticas que surgen en México. En segundo término, se analizan las actividades transmigrantes, mediante las cuales se demuestra la  relevancia considerar la movilidad física de las migrantes involucradas en este tipo de activismo político. Finalmente, se presentaron las movilizaciones políticas con el propósito de concientizar y llamar la atención de la población belga y europea. Este tipo de acciones tienen como propósito informar a la población extranjera de que lo que ocurre en México es relevante para poder mejorar la protección de los derechos humanos a nivel global.

A partir de los datos empíricos –obtenidos de las entrevistas, la observación y la participación en diversos espacios, presentados en este ensayo–, se muestra que la movilización de las mujeres mexicanas desde el extranjero depende de su percepción de la inseguridad y del contexto nacional de su país de origen, así como de las oportunidades políticas disponibles que han encontrado en Bruselas, las remesas políticas y los flujos de información que mantienen con la sociedad mexicana; finalmente, su movilización también depende de sus habilidades y capacidades de navegar entre dos contextos sociales, económicos y políticos. Tanto el interés político transnacional mantenido por las migrantes desde el extranjero, como su capacidad de adaptarse a diferentes contextos, les han permitido crear canales propios y extra institucionales para intentar contribuir en mejorar la situación social y política en México.
El reconocimiento de la experiencia política contestataria, que las mujeres migrantes adquirieron en México antes de migrar, es importante más no indispensable para desencadenar su movilización política trasnacional. Finalmente,
se demuestra que el tiempo que las migrantes han pasado en el extranjero no
afecta la iniciativa de involucrarse en movimientos políticos extraterritoriales.
Las actividades políticas transnacionales organizadas por las mujeres migrantes han sido importantes a nivel individual, ya que esto les permite mantener lazos personales y políticos con la sociedad mexicana, tejer redes de apoyo
con otros mexicanos en el extranjero y contribuir de alguna forma a la mejora
de la situación política de su país de origen, a través del acceso a la justicia
social. Este ensayo propone contribuir al estudio del transnacionalismo político
al introducir una perspectiva de género y al enfocarse exclusivamente en el
papel que las mujeres han tenido en el desarrollo de movimientos políticos transnacionales, los cuales les han permitido acceder a canales de justicia social. Asimismo, el presentar un análisis de diferentes actividades políticas que
va más allá de los estudios que se han centrado en actividades políticas extraterritoriales con fines electorales (Lafleur, 2013) le brinda a este ensayo un nivel de innovación. Finalmente, este ensayo contribuye a los estudios de migración
al presentar resultados de un análisis etnográfico de la diáspora mexicana residiendo en Bélgica, un lugar en donde se ha explorado poco a esta población a
diferencia de otros países como Estados Unidos o Canadá.
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Fecha de recepción:
6 de julio de 2018
Fecha de aceptación:
17 de octubre de 2018
Larisa Lara Guerrero es estudiante de Doctorado en migración y ciencias políticas en la Universidad de Paris VII y en la Universidad de Lieja. Es licenciada en Relaciones Internacionales, egresada del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y Sciences Po, Paris. Cuenta con una maestría en Migración de la Universidad de Oxford y una maestría en Seguridad, Conflicto y Desarrollo de King’s College London. Larisa ha trabajado en diferentes proyectos de migración, desarrollo y seguridad en la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y en la Organización Internacional para las Migraciones. Su investigación se enfoca principalmente en las dinámicas de transnacionalismo político, participación política extraterritorial y zonas de conflicto.

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